Inquebrantable

Un código ultrasecreto creado por hombres navajos ayudó a EE. UU. a ganar la Segunda Guerra Mundial.

El código que no se logró descifrar (ESP)
Mira un video para aprender más sobre los codificadores navajos.

Los disparos habían levantado polvo en el aire. Había humo por todas partes. Vi cómo derribaban un avión.

Así recuerda Thomas Begay el 19 de febrero de 1945, uno de los días más aterradores de su vida. Acababa de llegar a Iwo Jima, una pequeña isla japonesa que se convertiría en el escenario de una de las batallas más mortíferas de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Aunque estaba rodeado de fuego enemigo, Begay sabía que tenía una misión importante. Era parte de un pequeño grupo de codificadores navajos que tomaron por asalto la playa de Iwo Jima. Usarían un código secreto creado a partir de su lengua nativa para ayudar a ganar la batalla y la guerra.

Jim McMahon/Mapman®

El arma secreta

Begay es miembro de la Nación Navajo (ver recuadro). Su fecha de nacimiento exacta se desconoce. Creció en Nuevo México, donde su familia hablaba únicamente navajo. De niño, Begay solo sabía una palabra en inglés: su nombre.

Eso cambió cuando fue enviado a un internado a los 13 años, más o menos. Cientos de miles de niños indígenas asistieron a escuelas similares, donde los obligaban a abandonar sus culturas y les prohibían hablar sus lenguas nativas.

Begay estaba en la escuela, cuando Japón atacó la base militar estadounidense en Pearl Harbor, Hawái. Al día siguiente, el 8 de diciembre de 1941, Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial.

Begay quería alistarse en el ejército, pero era demasiado joven. En agosto de 1943, cuando tenía alrededor de 17 años, se enlistó en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Al llegar al campamento de entrenamiento, se enteró de que sería un codificador.

El ejército estadounidense necesitaba un código secreto para enviar mensajes que los japoneses no pudieran descifrar. Si el enemigo lograba comprender el código, las vidas de las tropas estadounidenses correrían peligro.

Como muy pocas personas hablaban navajo, el Cuerpo de Marines decidió que esa lengua sería el punto de partida ideal para crear un código secreto. Los hombres navajos que habían sido castigados por hablar su lengua nativa ahora la usarían para ayudar a ganar una guerra.

Begay memorizó cada palabra del código durante meses y ayudó a crear nuevas. Al final de la guerra, el código tenía más de 500 palabras. 

Courtesy of Thomas H. Begay (Begay during WWII); Ross D. Franklin/AP Images (Begay today)

Thomas Begay durante la Segunda Guerra Mundial y hoy en día.

En el campo de batalla

En febrero de 1945, en Iwo Jima, llegó el momento de poner en práctica lo que Begay había aprendido en su entrenamiento. La isla estaba defendida por unos 20,000 soldados japoneses. Mientras las balas silbaban alrededor, Begay cargaba su pesado radio y otro equipo por la isla. En los primeros dos días de batalla, él y los demás codificadores enviaron más de 800 mensajes.

“No había descanso, entraban y salían llamadas todo el tiempo —dice—. Toda la comunicación pasaba por nosotros”.

Después de más de un mes de combate, Estados Unidos ganó la batalla.

Juramento de confidencialidad

Japón se rindió en agosto de 1945, lo que puso fin a la Segunda Guerra Mundial. Sus descodificadores nunca lograron descifrar el código navajo.

El heroísmo de los codificadores se mantuvo en secreto por más de 20 años. El ejército no quería que nadie supiera del código, por si acaso se necesitaba de nuevo. Finalmente fue desclasificado en 1968.

En 2001, Begay y los demás codificadores navajos recibieron medallas del Congreso de los Estados Unidos en reconocimiento a su servicio. Begay se siente orgulloso del papel tan importante que desempeñó en la victoria estadounidense en la Segunda Guerra Mundial.

“No pedí ser codificador —dice—. Pero era navajo en un momento en que los Estados Unidos necesitaba a los navajos”.

Lo que necesitas saber sobre los navajos

  • Hoy en día, la Nación Navajo tiene más de 427,000 miembros. Es el segundo grupo indígena, o nativo, más grande en EE. UU. después de la Nación Cherokee.
  • Los navajos se llaman a sí mismos Diné. A su idioma lo llaman Diné bizaad.
  • Más de 400 hombres navajos sirvieron como codificadores durante la Segunda Guerra Mundial.
  • La mayoría de los codificadores crecieron en la reserva navajo, o cerca de ella, que es más grande que 10 de los 50 estados. Se extiende por partes de Arizona, Utah y Nuevo México.

1. Según el artículo, ¿qué problema enfrentó el ejército de EE. UU. durante la Segunda Guerra Mundial y cómo los codificadores navajos brindaron una solución?

2. Basándote en lo que leíste, ¿por qué crees que el artículo se titula “Inquebrantable”?

3. La palabra irónico se utiliza para describir un resultado que es exactamente lo contrario de lo que cabría esperar. ¿Por qué es irónico que el gobierno de EE. UU. eligiera la lengua navajo para un código importante?