Cuando de diseño inteligente se trata, es difícil superar a las abejas. Para construir sus colmenas, las abejas melíferas crean cientos de pequeñas celdas de cera hexagonales. Estas celdas de seis lados, unidas a la perfección, forman una estructura liviana e increíblemente resistente llamada panal. Allí, las abejas crían a sus larvas y almacenan miel y polen, que usan para preparar su alimento.
“Lo que tiene de especial esa forma de seis lados es que encaja perfectamente con la menor cantidad de material posible”, explica Andrew Howley. Es un experto en biomímesis, la práctica de tomar ideas de la naturaleza para resolver problemas.
El diseño del panal inspiró a los ingenieros de la NASA que construyeron el telescopio espacial James Webb. Su enorme espejo tiene 18 secciones hexagonales que se plegaron para caber dentro de un cohete. Al desplegarse en el espacio, las secciones encajan a la perfección, lo que permite al espejo captar la mayor cantidad de luz posible de galaxias lejanas.