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D’Angelo Adams
Esta pasada primavera, D’Angelo Adams andaba en busca de un Dream Drop. Esperaba encontrar el NeeDoh brillante con forma de gota de lluvia en Target. Pero cuando él y su mamá llegaron a la tienda, un empleado les dijo lo mismo que habían escuchado muchas veces antes. Los NeeDohs se habían agotado.
“La gente los quiere muchísimo”, dice el niño de 10 años de East Chicago, Indiana.
Los NeeDohs existen desde 2017. Pero el interés en estos juguetes sensoriales blanditos explotó el año pasado cuando los videos de personas apretándolos y estirándolos se empezaron a difundir en las redes sociales.
En poco tiempo, encontrar NeeDohs se volvió casi imposible. Los clientes hacían largas filas antes de que abrieran las tiendas con la esperanza de conseguir uno. Algunos cargamentos se agotaban el mismo día que llegaban a las tiendas. Las búsquedas en Google de “NeeDoh” alcanzaron su punto más alto en abril. El sencillo juguete se había convertido en la moda más grande del año.