Courtesy of family
Flossie Brodribb
En los últimos meses, Flossie Brodribb ha notado que hay mucho menos drama entre los niños de su edad. Y después de la escuela, sus amigos hablan de deportes y de planes para el fin de semana en lugar de hablar de los últimos videos de TikTok.
“Todos nos relacionamos cara a cara —dijo Flossie, de 13 años, que vive en Hobart, una ciudad de Australia—. Charlamos entre nosotros”.
El pasado diciembre entró en vigor una nueva ley en Australia. Prohíbe a los menores de 16 años tener cuentas en 10 plataformas populares de redes sociales, entre ellas Instagram, TikTok y YouTube.
A mediados de enero, las autoridades australianas anunciaron que se habían desactivado unos 4.7 millones de cuentas. La mayoría de las aplicaciones de redes sociales exigen que los usuarios tengan al menos 13 años, pero esa norma no siempre se ha hecho cumplir. Ahora, se podrían multar a las empresas tecnológicas con hasta $33 millones por dejar que los niños de Australia accedan a sus apps.
La prohibición de Australia es la primera de este tipo en el mundo. Otros países siguen su ejemplo. Indonesia, un país de Asia, cuenta ahora con una ley similar, que también impide a los menores utilizar Roblox. Los legisladores de otros países, entre ellos Francia y España, también se plantean prohibir las redes sociales. ¿Debería EE. UU. hacer lo mismo?