Zzzum, zzzum. El junio pasado, Seth Christian vio una abeja junto a varias flores moradas en Wenatchee, Washington. Pasó su red por encima de la abeja y la metió en un frasco. Tras tomarle fotos, Christian liberó al insecto.
Es un voluntario de la Sociedad Xerces, una organización que trabaja para proteger a los insectos. Christian cuenta las abejas y les sigue la pista, y así ayuda a los científicos a identificar las especies de abejas que están en peligro de extinción.
El insecto que atrapó ese día era un abejorro occidental. La población de esta especie en Estados Unidos disminuyó un 57 % entre 1998 y 2020.
Pero hay muchas especies de abejas más que se enfrentan a un grave declive. Como agricultor, Christian sabe lo importantes que son todas las abejas.
“Son muy importantes para muchos de mis cultivos” dice.
Y no solo los cultivos necesitan a las abejas. Estos pequeños insectos son vitales para la salud general del medio ambiente.