Courtesy of Sanjiv Sinha
Soaham Sinha
En la cafetería de la escuela de Soaham Sinha faltaba algo: leche con chocolate. Así que el año pasado, él y su compañero de clase Henry Mudd se pusieron manos a la obra para que volviera a la escuela intermedia Burlingame de California. Juntos encuestaron a más de 800 estudiantes de su escuela. Descubrieron que el 74 % de los niños no tomaba leche corriente en el almuerzo. Sin embargo, el 68 % sí tomaba leche con chocolate cuando se servía hace unos años.
Soaham y Henry crearon una solicitud para que volvieran a servir leche con chocolate en la cafetería de su escuela. En menos de cuatro días, la firmaron más de 400 estudiantes. Luego, en abril de 2025, Soaham y Henry dieron una presentación en la junta escolar de su distrito. Aclararon que, si los niños no toman leche, no reciben algunos nutrientes importantes.
Su plan funcionó. El pasado mes de mayo, la escuela comenzó a servir leche con chocolate dos días a la semana.
“Estoy orgulloso de haber convertido las opiniones del alumnado en un cambio real”, dice Soaham, que ahora está en octavo grado.
Aunque la mayoría de los distritos escolares en EE. UU. ofrecen leche de sabores en sus menús, otros solo sirven leche natural o agua. Mucha gente defiende que esas otras opciones son mejores para los niños que la leche con chocolate y fresa.
Pero, como descubrió Soaham, la leche de sabores tiene los mismos nutrientes esenciales que la leche natural. Y si a los niños solo les gusta la leche de sabores, dice, es mejor eso que nada.