En junio de 2025, un día tranquilo en la isla italiana de Sicilia se convirtió en una pesadilla. Mientras los turistas se tomaban selfis en el monte Etna, el volcán entró de repente en erupción. Una enorme nube de cenizas, rocas y gas se disparó al aire, lo que llevó a la gente a bajar corriendo la montaña presa del pánico. Por suerte, nadie resultó herido.
Después de que el volcán volviera a entrar en erupción el pasado mes de diciembre, las autoridades italianas impusieron nuevas restricciones de seguridad.
Todos los años, unos 1.5 millones de personas visitan el monte Etna, el volcán más activo de Europa. No es el único volcán que atrae a multitudes. En todo el mundo, millones de personas viajan a volcanes activos.
“Es muy emocionante visitarlos —dijo Jessica Ball. Es vulcanóloga (científica que estudia los volcanes) del Servicio Geológico de EE. UU.— Y queremos que la gente disfrute de ellos sin correr riesgos”.