Siempre llueve sobre mojado. Es un dicho que ha servido de recordatorio para la gente de California cuando una serie de tormentas severas azotaron el estado en los últimos meses.
Unas fuertes tormentas empaparon la mayor parte del estado a finales de diciembre, lo que provocó inundaciones y apagones. A mediados de febrero llegaron más tormentas, que dejaron grandes zonas del sur de California inundadas. Mientras tanto, más de 5 pies de nieve cayeron en las montañas de Sierra Nevada en pocos días. La tormenta desató una avalancha que enterró esquiadores bajo una gruesa masa de hielo y nieve. Por desgracia, murieron al menos ocho personas.