En Waco, Texas, los niños pueden ganar elogios y premios cuando sacan buenas notas. El otoño pasado, una tienda de objetos coleccionables inició un nuevo programa. Los estudiantes reciben un dólar en crédito de la tienda por cada A que obtienen.
Frank Workman, estudiante de tercer grado, fue el primero en sacarle provecho. Sacó todas A en su boleta de calificaciones y ganó $6. Usó ese dinero para terminar de pagar una tarjeta Pokémon muy cara.
“Me da ganas de esforzarme más —dice Frank—. Y espero impaciente mi boleta de calificaciones”.
Mucha gente dice que programas como este son una forma inteligente de ayudar a que los niños tengan éxito. Señalan que los premios les dan una meta por la que luchar.
Pero no todos creen que se deban premiar las notas. Algunos maestros y padres dicen que puede enviar el mensaje de que las notas son lo único que determinan el éxito de un estudiante. Argumentan que las recompensas por buenas calificaciones no son justas para los niños que dan lo mejor de sí, pero aun así no logran sacar aes.