¿Me escuchas ahora?

Han pasado 150 años desde que un curioso aparato cambió nuestra forma de comunicarnos.

Al leer, piensa en: ¿Cómo ha cambiado la forma en que se utilizan los teléfonos a lo largo del tiempo?

Universal History Archive/Getty Images

Alexander Graham Bell

El 10 de marzo de 1876, Alexander Graham Bell se acercó a un cono metálico sujeto a una base de madera en su oficina de Boston, Massachusetts. “Sr. Watson, venga aquí. Quiero verle”, le dijo a través de aquel extraño aparato.

En otro cuarto, su asistente Thomas Watson escuchó las palabras entrecortadas que salían del auricular. Bell acababa de hacer la primera llamada telefónica de la historia.

Durante años, varios inventores habían estado trabajando para crear un dispositivo que pudiera transmitir la voz humana. Pero Bell fue el primero que consiguió la patente del teléfono. Su invento transformaría la forma de comunicarse de todo el mundo.

Ponerse en contacto

Hoy, es fácil hacer videollamadas con un familiar al otro lado del país o del mundo. Pero hace 150 años, estar en contacto costaba mucho más tiempo y esfuerzo.

“La única forma de hablar con alguien era visitarlo en persona”, explica el historiador Josh Lauer.

Podías enviar una carta, pero recibir una respuesta podía tomar días o incluso semanas. Una opción más rápida era el telégrafo, que enviaba mensajes con puntos y rayas que representaban letras. Pero con el teléfono, la gente que estaba a muchas millas de distancia se podía escuchar al instante.

Los inventos que hicieron historia: El teléfono (ESP)
Mira un video que explora la historia de los teléfonos.

Crear conexiones

Al principio, solo había teléfonos en las empresas y en las casas de la gente rica. Pero la cosa cambió rápido. 

Los operarios tendieron millas de cable de cobre para conectar teléfonos en lugares lejanos. En 1915, mientras estaba en Nueva York, Bell llamó a Watson en California. Fue la primera llamada de costa a costa. Con el tiempo, una enorme red de cables telefónicos conectaría el mundo como nunca antes. 

Ya en la década de los 1970, el teléfono era parte de la vida de la mayoría de estadounidenses. Nueve de cada 10 hogares en EE. UU. tenían uno. Pero la única forma de hacer llamadas en la calle era por teléfonos públicos que había en lugares como tiendas o las esquinas. 

Luego llegó el teléfono celular o móvil, que salió a la venta por primera vez en EE. UU. en 1983. Muy pronto, la gente podía hacer y recibir llamadas casi desde cualquier sitio.

Los teléfonos se hacen más inteligentes 

A medida que los celulares se popularizaron, los mensajes de texto añadieron un nuevo giro a la comunicación sobre la marcha. ¡La gente podía estar en contacto constantemente sin ni siquiera tener que hablar!

A principios de la década de 2000, los celulares podían conectarse a Internet, con lo que la gente podía enviar correos electrónicos y buscar información cuando quisiera. Por supuesto, ahora, hacer llamadas es solo una pequeña parte de los usos que la mayoría de la gente les da a los teléfonos.

“En muchos sentidos, los teléfonos inteligentes ya ni siquiera son teléfonos —dice Lauer—. Son computadoras, cámaras, televisores, reproductores de música y consolas de videojuegos”.

Allá por 1876, Bell nunca hubiera imaginado que su aparatoso instrumento de comunicación evolucionaría hasta convertirse en un dispositivo de bolsillo que lo hace todo. ¿Y quién sabe cómo cambiará el teléfono en el futuro?

1. ¿Qué quiere decir el artículo cuando afirma que hace 150 años, “estar en contacto costaba mucho más tiempo y esfuerzo”?

2. ¿Por qué es importante el cable de cobre en la historia del teléfono?

3. ¿Cuál es la idea principal de la barra lateral “Los teléfonos entonces y ahora”?